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Al Descubierto

Por: J.J. Albíter

Muera el rey, Viva el rey

Cuando Eruviel Ávila fue nombrado candidato del PRI al gobierno del Estado de México, una de las primeras preocupaciones que vivieron los funcionarios, burócratas y oficinistas del Valle de Toluca, sobre todo para aquellos que tenían o tienen un puesto de confianza, era que los iban a desplazar para traer a gente del Valle de México.

De inicio los rumores fueron acallados y las primeras frases al respecto eran de aliento. “No, como creen, se van a respetar las posiciones y no se va a marginar a nadie por el solo hecho de ser del Valle de México o del Valle de Toluca”

En fin, frases de campaña, ahora todo parece indicar que aquel temor se empieza a hacer realidad y los puestos de confianza empiezan a ser cubiertos por personal que viene del Valle de México, pero lo malo del caso es que vienen con una actitud como si fuera de revancha “ahora si nos toca a los del Valle de México ser los que mandan”

Aunque por otro lado, tampoco se puede negar que cada cambio de sexenio la incertidumbre y la preocupación es la misma, pero ahora la diferencia esta marcada por el hecho de que los movimientos son claramente por personas de Vale de México y en la gran mayoría de los casos las formas han dejado mucho que desear.

Las quejas se incrementan e incluso algunos personajes con ansia de venganza, por haber sido relegados en el tiempo de Enrique Peña, han llegado a su oficina para amenazar que quitaran a todos y que no les importa si son sindicalizados o no. Que el corte va parejo.

Ya es de todos conocido por ejemplo lo que ocurrió con el titular del Medio Ambiente, Carlos Cadena, un señor que para algunos analistas, articulistas y gente del medio es un funcionario con mucha influencia, de esos que no importa si tienen capacidad o no, lo importante es la relación que los mantiene en la jugada política.

El señor llegó como si fuera talador clandestino y todos para afuera. Lo peor es que si tomamos en cuenta sus antecedentes como funcionario y su capacidad en el paso que tuvo por la administración de Enrique Peña, resulta que salió mal parado de todos los puestos.

En Desarrollo Económico los empresarios, la mayoría prácticamente no lo conoció. Luego en Desarrollo Metropolitano, tampoco pudo con el paquete. Ahora una nueva oportunidad y lo primero que llega a hacer es quitar a todos para meter a sus, amigos, no, a sus cuates, no, bueno a su equipo, bueno a los nuevos funcionarios que seguramente harán de Medio Ambiente una de las mejores dependencias. Si como no.

Solo han pasado unos días. Lo más prudente es esperar y empezar a ver como se comportan en sus asignaciones. Aunque muchos, ya se sabe como trabajan, pues nada más brincaron de una dependencia para otra.

Así, nos damos cuenta que “muera el rey, viva el rey”. Enrique Peña deja de ser gobernador y muchos de sus fieles seguidores se están quedando en la banca o marginados. Ahora los que mandan son los seguidores del nuevo rey, que tenía sus dominios en el Valle  de México y ahora los trae a Toluca.

Por otro lado, y ya sin el poder que te da el ser gobernador del estado más poblado de México, las críticas le empiezan a caer a Enrique Peña al por mayor. Los apuntes sobre la cara negativa o fea de la administración pasada llegan incluso de medios informativos influyentes en el extranjero.

The Economist de plano atacó diciendo que el informe de Peña fue un engaño. O algunos de los puntos que dio a conocer son mentira y los enumera. Columnistas de medios nacionales vuelven a la carga y los sobrenombres no dejan de repetirse, claro seguidos de un sinfín de críticas.

Ya declarado aspirante de su partido para ser candidato presidencial, pero con el freno que significa no armar una cargada, ahora resulta un problema que no pueda salir a defender sus puntos de vista y menos que alguien levante la mano para hacerlo, porque estarían en una delgada línea de notarse como cargada.

Así que las críticas seguro se van a multiplicar, que fue mentira su administración, que si se deja ver con tal o cual gobernador. En fin, que serán semanas en las que nos cansaremos de leer todo lo malo que tiene Enrique Peña, todo lo malo que hizo y todo lo malo que le puede hacer al país si es presidente.

Verdad o mentira, todo dependerá con el cristal que sea visto. ¿Serán esas críticas suficientes como para bajar  la abrumante delantera que le lleva a todos en la carrera por alcanzar la silla presidencial? En unas semanas lo veremos.