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Imagogenia

Imagogenia

Martha Nava Argüelles

Margarita y algo más

Las cosas para el PAN pintan mal, muy mal y es que el problema de percepciones viene desde mucho antes de la salida de Margarita Zavala la semana pasada. En julio de este año comentaba sobre la gran crisis de imagen que viven los partidos en nuestro país y sobre Acción Nacional resalté su falta de delicadeza para suavizar –al menos en el aspecto perceptual de su audiencias, o sea todos los ciudadanos- la percepción que existe de una ruptura interna en el partido por motivo de las elecciones del 2018 ya que Ricardo Anaya hace berrinche por imponer o imponerse y Margarita porque se siente ignorada –y también quiere un pedazo del hueso-.

Ahora, Zavala se deslinda de Anaya no del partido como lo dejó claro en su mensaje porque dice que éste a corrompido sus valores más fundamentales cierto o no, la realidad es que deja al descubierto la inestabilidad y la desunión dentro del PAN. Entonces, desde las condiciones de percepción –o sea imagen- pregunto ¿Si no son capaces de ponerse de acuerdo dentro del partido, podrán coordinarse para gobernar en un frente integrado por partidos con visiones lateralmente opuestas? Y digo visiones, porque queda claro que el principal objetivo del Frente Ciudadano –integrado por PAN, PRD, Movimiento Ciudadano- es evitar la llagada de Morena a la presidencia y quitar al PRI del poder.

Entonces, sí, la salida de Margarita sacude el centro del PAN porque se lleve a varios panistas con su misma percepción y podría ser que convenciera a otros tantos apartidistas de votar por ella. Aunque tiene mucho por hacer desde lo más fundamental de la imagen –cómo bien se lo envié por mensaje directo en Facebook y que les compartiré más abajo-, aquello por lo que tiene que luchar con más fuerza es ir no sólo en contra de partidos con estructuras tan fuertes como el PRI, el PAN, PRD y Morena sino que además tiene que luchar –de momento- contra 31 independientes que también buscan gobernar al pueblo mexicano, la realidad es que no la tiene fácil.

Aunado a lo anterior, también están los factores de su contexto histórico. En primer lugar arrastra el pasado de la administración de su esposo el ex presidente Felipe Calderón– que en efecto es un lastre en su imagen, aunque suene feo, porque no es en primera instancia la candidata, sino la ex primera dama- que llevó a cabo esa “guerra contra el narcotráfico” que tan mala imagen dio de nuestro país hacia el mundo y que hizo de México un país es guerra, casi en el sentido literal. En segundo, carga con el lastre de ser mujer en un país machista –es busca de evolucionar en ese sentido pero aún sin éxito- y en tercero –sí aún su marido- la oposición de Calderón a las candidaturas independientes en 2007 y 2008 no juegan a su favor, aunque todo dependerá de cómo usen esas cartas sus asesores de imagen estratégica.

Así me tomé el atrevimiento de enviarle a doña Margarita las siguientes sugerencias muy generales sobre pequeños grandes detalles que debería de atender ya que se ha deslindado del PAN y sus grandes asesores de imagen –aparentemente ausentes de estrategia hasta el momento-:

“1. Que bueno que cambió su foto de perfil de Facebook y Twitter -que fueron parte de mi análisis doctoral-, pero creo que debió de usar un saco gris Oxford. El negro es símbolo de confrontación, y lo que menos quiere es que se le asocie con temas violentos, más bien por lo que leí en su columna y en su discurso quiere que se le vea fuerte como una autoridad. Asimismo, -sin afán de ofender- no debe excederse en el uso del Photoshop, natural como es se ve bien, la hace auténtica entre un cúmulo de políticos de antaño que en papel y en vida quieren parecer más jóvenes. Su foto de portada, no es momento de dar la espalda, analice los símbolos, vaya más allá de los rostros: ¿Qué le dice? Es momento de convencer a panistas, priistas, perredistas y apartidistas inconformes que usted es la mejor opción, muéstrese clara y de frente, sí con la gente y en su momento sólo la gente pero la carrera a penas comienza y quieren conocerla, hasta el más mínimo detalle.

 

  1. Su discurso verbal -sobre el video de renuncia al PAN- la forma: trabaje en el “ceceo” es evidente y la refleja un tanto insegura de su discurso -aunque no lo esté-; pida a su equipo de imagen que cuide el eco al momento de grabar. Su atuendo no resulta el más favorecer y sus ademanes se sienten un tanto estudiados, cuidado porque cuando tiene ademanes acertados la cámara no los enfoca. También cuide la forma en la que menciona el nombre de su esposo, “Felipe”, hay cierta sequedad en el tono. Como sugerencia, si va a subir un video en redes sociales, grábelo con una cámara no tan profesional, y dé un discurso mucho más fluido, más natural vaya sin tantos cambios de toma o enfoques. recuerde que las redes sociales son inmediatas.

 

  1. En cuanto al fondo del discurso, debe tener cierres más emotivos, recuerde que a las personas nos mueven los sentimientos, olvídese de las formas estrictas ¿Cómo lo diría usted si no fuera política? ¿Qué experiencias tiene para compartirme? Personalice el mensaje y déjelo claro ya que deja varios al aire, para posicionar su mensaje debe de repetirlo tres veces –como mínimo- ¿quería agradecer? ¿Quería reclamar? ¿Quería reconocer? ¿Qué buscaba con su discurso?”

 

Para el político que esto también le aplique aquí un poco de consejo gratuito. Recordemos que al final del día todo estímulo por más mínimo que sea construye o destruye una buena percepción, una buena imagen.

 

Twitter: @Mar_Naa