Widgetized Section

Go to Admin » Appearance » Widgets » and move Gabfire Widget: Social into that MastheadOverlay zone

Carta al Director

SI VAN DE TURISMO A BARCELONA, DEBERÍAN SABER QUE…

Hasta el pasado lunes, 23 de septiembre de 2019, muchos de mis compatriotas, catalanes, nos sabíamos en un estado, el español, en el que nos sentíamos incómodos. Hoy, la incomodidad se ha transformado en un rechazo insoportable. Para el 1 de octubre de 2017 ya se inventaron un nuevo tipo de rebelión. Para crear el relato de esta falaz rebelión no necesitaron ni violencia ni alzamiento armado. Ese día, en Cataluña, organizamos un festivo referéndum de autodeterminación, el cual fue previamente prohibido por el estado español y en el que participamos pacíficamente y en total armonía más de dos millones de personas sobre un censo de cinco millones y pico. Paz y armonía que rompió la policía española irrumpiendo en los centros de votación para causar más de mil heridos entre los cívicos votantes. Además de las palizas a la población, encarcelaron gran parte del gobierno regional catalán y los dos líderes de las entidades sociales y culturales más grandes de Cataluña (con más de 100.000 socios cada una). El Presidente de la Generalitat y el resto de Consejeros tuvieron que exiliarse. Todos estos hechos, probablemente, ya son conocidos por muchos de vosotros. Pero ahora, cuando pronto hará dos años de aquella fecha y en la proximidad de la sentencia judicial de los nueve compañeros aún en prisión preventiva desde entonces, el estado sube un escalón más en su deriva autoritaria. El pasado lunes la Guardia Civil, entró de madrugada, esbozando puertas de domicilios familiares y encañonando niños todavía en sus camas. Encarceló incondicionalmente nueve ciudadanos, acusándolos de terrorismo y aplicando métodos totalmente irregulares y fuera de la ley. Con una doble y clara finalidad. Por un lado, escarmentar e intentar provocar un estado de shock en la sociedad catalana, para inmovilizarla haciéndole saber que España ya no se comporta como un estado de derecho. Y por otro, criminalizar, como sea, el movimiento independentista. En Cataluña tenemos espíritu pionero y talante dialogante y negociador. La condición indispensable que nos hemos impuesto para nuestra liberación nacional es la total e irrenunciable Noviolencia. Esta característica sine qua non de la revuelta descoloca al Estado, y hoy, para combatir la disidencia política acaba de inventarse el terrorismo sin acciones violentas ni armas. Queda todo el mundo avisado: cualquier ciudadano que cuestione la sacrosanta unidad del Estado puede ser tratado como un terrorista, como un terrorista en España, es decir, un todo vale contra el detenido, desde un punto de vista policial, judicial y humano.

Rosa Montlló Viaplana